DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA CATOLICA SOBRE LA FAMILIA.
Documento que trata sobre la familia y educación.
El futuro de la sociedad depende, en gran manera, de lo que sean la familia y la educación
Doctrina social de la Iglesia sobre la familia.
La familia, entendida en sentido amplio, es una realidad social presente en todas las sociedades conocidas, aunque en modalidades y formas distintas. Alrededor de la alianza entre varón y mujer, y la comunidad de vida entre padres e hijos, existen una gran variedad de valores, usos, costumbres, normas y leyes que la configuran no sólo como un grupo social característico, sino como una institución social fundamental.
Como en las demás materias, la Iglesia, en sus enseñanzas sobre la familia, parte del conocimiento que posee por la Revelación sobre el hombre y la familia, a las que une los hallazgos de la razón sobre la naturaleza y las exigencias éticas relativas a la vida familiar. Tiene también en cuenta las aportaciones de las ciencias sociales sobre la familia como datos a considerar y si acaso, a juzgar, pero no como pauta de comportamiento. El que haya muchos divorcios y bastantes uniones no matrimoniales, pongamos por caso, es una descripción social, pero esto no indica la norma a seguir. La situación sociológica de la familia en un determinado país y en un cierto momento histórico únicamente indica lo que acontece, pero no lo que la familia está llamada a ser, lo que «debe ser».
En estrecha unión con la familia está la educación de los hijos y, de modo más amplio, la educación en general. De ambos temas, familia y educación, nos ocuparemos en el presente capítulo. El futuro de la sociedad depende, en gran manera, de lo que sean la familia y la educación. Estamos, pues, ante un tema decisivo, de gran importancia práctica.
La familia como institución social.
A pesar de las dificultades que sufre la familia en casi todo el mundo y de los repetidos intentos de considerar como familia variadas formas de convivencia íntima, se impone la cuestión acerca de la verdadera naturaleza de la institución familiar. Contraponer lo que algunos llaman «familia tradicional» con otras formas de familia es una trampa. Es más correcto hablar de la «verdadera familia», fundada en el legítimo matrimonio.
La familia es expresión primera y fundamental de la naturaleza social del hombre. «En el matrimonio y la familia se constituyen un conjunto de relaciones interpersonales -relación conyugal, paternidad-maternidad, filiación, fraternidad- mediante las cuales toda persona humana queda introducida en la «familia humana» y en la «familia de Dios» que es la Iglesia (FC 15).
La familia es objeto de ciencias como la antropología, la sociología y las ciencias jurídicas, por citar unas pocas. Pero la familia es, ante todo, una realidad humana con serias implicaciones éticas para el desarrollo humano y para el bien común de la sociedad.
La teología aporta luces nuevas a la comprensión de la familia y su misión. El matrimonio y la familia fundada sobre el matrimonio, no son una invención humana, sino que responden a los planes del Creador. Ya en las primeras páginas de la Biblia, tras la narración de la creación, aparece el matrimonio la institución familiar, en la bendición de Dios a nuestro primeros padres para que crecieran y se multiplicaran (Cf. Gen 1,28).
Más expresivas aún son estas palabras: «el hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y son los dos una sola carne» (Gen 2, 24). Expresan la grandeza del matrimonio y sus propiedades -, esenciales: la unidad y la indisolubilidad. Jesús se refiere a ellas cuando explica la indisolubilidad del matrimonio y remite «al principio», esto es, a los planes del Creador (Mt 19, 4-6).
En otros muchos lugares de la Sagrada Escritura se alude directa o indirectamente al matrimonio y a la familia, a su significado y exigencias éticas. San Pablo llega a comparar la unión entre los esposos a la que existe entre Cristo y la Iglesia (Cf. Ef 5, 22-32).
En las enseñanzas de la Iglesia se explicita qué define la verdadera institución matrimonial y familiar. De modo breve, pero muy claro, el Magisterio enseña que «según el designio de Dios, el matrimonio es el fundamento de la comunidad más amplia que es la familia, ya que la institución misma del matrimonio y el amor conyugal están ordenados a la procreación y educación de la prole, en la que encuentran su coronación» (FC 14).
El matrimonio, núcleo y origen de la familia, surge del consentimiento personal e irrevocable, por el cual los esposos se dan y se reciben mutuamente. «De este consentimiento nace, también ante la sociedad, una institución confirmada por la ley divina» (GS 48). De aquí que pueda afirmarse que la familia «es la sociedad natural donde el hombre y la mujer son llamados al don de sí en el amor y en el don de la vida» (CCE 2207). La familia es, por ello, «una comunidad de personas, para las cuales el modo propio de existir y vivir juntos es la comunión» (CF 7).
El último Concilio, sintetizando la constante enseñanza de la Iglesia, se refiere a la unión entre marido y mujer, señalando que «por ser una donación mutua de dos personas, y por el bien de los hijos, esta unión exige la plena fidelidad de los esposos e impone su indisoluble unidad» (GS 48). La alianza matrimonial, «consorcio de toda la vida, ordenada por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo a la dignidad de sacramento entre bautizados» (CIC 1055,1). La institución natural del matrimonio es, pues, anterior al sacramento del matrimonio. Mientras que la institución matrimonial deriva de la naturaleza humana y sus exigencias éticas y sociales alcanzan a todos, el sacramento del matrimonio es el modo concreto de acceder a la institución matrimonial entre bautizados.
En la Carta de los derechos de la familia de la Santa Sede, se resumen estas y otras enseñanzas del Magisterio con palabras muy precisas: «La familia está fundada sobre el matrimonio, esa unión íntima de vida, complemento entre un hombre y una mujer, que está constituida por el vínculo indisoluble del matrimonio, libremente contraído, públicamente aceptado, y que está abierta a la transmisión de la vida» (CDF Preámbulo B).
El carácter de institución social del matrimonio y la familia implica una realidad anterior e independiente de quienes entran en ella. Una persona es libre para casarse o no y de elegir cónyuge, pero al contraer matrimonio asume y entra a formar parte de la institución matrimonial y familiar tal como es. Como señalaba Pío XI, «el matrimonio no ha sido instituido ni restaurado por obra humana, sino divina, ha sido protegido con leyes, confirmado y elevado no por los hombres, sino por el propio Dios, autor de la naturaleza, y por el restaurador de esta misma naturaleza, Cristo nuestro Señor: leyes que, por consiguiente, no pueden estar sujetas a ningún arbitrio humano, ni siquiera de los contrayentes» (CC 5).
Las denominadas «uniones libres» o también «parejas de hecho» no corresponden al plan de Dios sobre el amor humano y son contrarias a la dignidad personal que exige considerar al cónyuge como una persona a quien se debe un amor total, fiel y exclusivo hasta la muerte, y abierto a la transmisión de la vida (Cf. HV). El verdadero amor supera en mucho la mera inclinación erótica que, cultivada de modo egoísta, se desvanece rápida y lamentablemente. En las «parejas de hecho» no hay dos personas que se aman generosamente con una mutua y total donación de sí mismos. Por el contrario, con suma frecuencia, el «cónyuge» es visto como un simple sujeto de intercambios y la unión como algo muy provisional. Si son cristianos se privan, además, de la gracia del sacramento y dan lugar a un grave escándalo (Cf. FC 81, CC 8, GS 49 y HV 9).
Cuando la legislación equipara las «parejas de hecho» al matrimonio, contribuye a la destrucción del concepto de familia, disminuye la importancia social de la institución del matrimonio, es desconsiderada con los posibles hijos de tales uniones y su derecho a nacer en una familia estable y bien constituida, atenúa el valor de fidelidad y afianza el sentido de egoísmo en la vida social.
Junto con las uniones libres, la dignidad de la institución matrimonial y familiar está también obscurecida por la «epidemia del divorcio» y en algunos países, incluso por la poligamia (Cf. GS 47). También la legislación divorcista, so pretexto de avalar la libertad y poner remedio a situaciones difíciles, ocasiona un grave daño social, por diversos motivos: disminuye el reconocimiento social del matrimonio y de la fidelidad, hace que muchísimas desavenencias familiares, solucionables con un poco de espíritu de sacrificio y generosidad, desemboquen fácilmente en una ruptura definitiva; tiene muy poco en cuenta los derechos y la educación de los hijos y puede dejar a una de las partes en una situación injusta en el aspecto económico, afectivo y espiritual.
La familia como célula y núcleo vital de la sociedad.
El Magisterio de la Iglesia, con frecuencia ha utilizado analogías tomadas de la biología para expresar la relación y la importancia de la familia en La sociedad. Pío XII denominó a la familia «"célula vital" de la sociedad» (LS 124). En términos parecidos se expresó Juan XXIII al considerarla «como la semilla primera y natural de la sociedad humana» (PT 265). Posteriormente, el Concilio Vaticano II afirmaría que «la familia ha recibido de Dios la misión de ser la célula primera y vital de la sociedad» (AA 11) al tiempo que proclamaba que «constituye el fundamento de la sociedad » (GS 52). Pablo VI y Juan Pablo II han seguido utilizando esta analogía y también el Catecismo de la Iglesia católica, que califica a la familia como «célula original de la vida social» (CCE 2207)
La comparación de la familia con una célula resulta sugerente, ya que la familia, corno la célula en un organismo vivo, es el elemento más simple, primario y fundamental de la sociedad. Las células crecen, generan nuevas células y aportan sus cualidades al organismo al que pertenecen. Así también la familla está llamada a facilitar el crecimiento humano de sus miembros, es el lugar adecuado para generar nuevas vidas humanas y desarrollar su humanidad y con su existencia y actividad, contribuye al bien de la entera sociedad.
En la familia, los esposos «se ayudan y se sostienen mutuamente, adquieren conciencia de su unidad, y la logran cada vez más plenamente» (GS 48). Y algo parecido ocurre con los hijos. El amor a quienes forman parte de la familia exige entrega y sacrificio, lo cual ayuda a crecer en humanidad y a desarrollar virtudes humanas. Es en el seno de la familia donde «el hombre recibe las primeras nociones sobre la verdad y el bien; aprende qué quiere decir amar y ser amado, y por consiguiente qué quiere decir en concreto ser una persona» (CA 39). La familia es, en cierto modo, «una escuela de las mejores virtudes humanas» (GS 52). Es, además, «una encrucijada de varias generaciones que se ayudan entre sí para adquirir una sabiduría más honda y para armonizar los derechos de las personas con las exigencias de la vida social» (GS 52).
La familia es el lugar adecuado para la transmisión de la vida y para la educación más fundamental por cuanto ofrece un clima propicio de afecto, estabilidad familiar, basada en un sólido compromiso y en la comunión de personas, junto a la complementariedad que ofrecen el padre y la madre. En la familia cada uno es amado por lo que es y, de este modo, se aprende de un modo práctico qué es el amor.
Favoreciendo el desarrollo humano por la dedicación a los demás y, sobre todo, por la formación de ciudadanos en valores y virtudes, la familia contribuye en gran medida al bien de la sociedad. La doctrina social de la Iglesia remarca algo bien conocido: «la familia es escuela del más rico humanismo» (GS 50) y «la primera escuela de virtudes sociales, que todas las sociedades necesitan» (GE 3).
Son muchos los valores y las virtudes adquiridos en la vida familiar que después se manifiestan en la vida social. «La autoridad, la estabilidad y la vida de relación en el seno de la familia constituyen los fundamentos de la libertad, de la seguridad y de la fraternidad en el seno de la sociedad. La familia es la comunidad en la que, desde la infancia, se pueden aprender valores morales, se comienza a honrar a Dios y a usar la libertad. La vida de familia es iniciación a la vida en sociedad» (CCE 2207) y también el ámbito de educación para el trabajo: «Trabajo y laboriosidad condicionan (...) todo el proceso educativo dentro de la familia» (LE 10).
Puede asegurarse que «el bienestar de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligado a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar» (Cf. GS 47). Ciertamente, «en la familia encuentra la nación la raíz natural y fecunda de su grandeza y potencia» (LS 123). La calidad de las familias condiciona la calidad moral de quienes forman un país. De aquí que pueda afirmarse con Juan Pablo II: «¡El futuro de la humanidad se fragua en la familia!» (FC 86).
A pesar de la claridad de esta doctrina y de sus consecuencias prácticas, la dignidad del matrimonio y de la familia y su condición de célula y núcleo vital de la sociedad está oscurecida en diversos lugares. Entre los motivos que contribuyen a ello, además de las prácticas que atentan contra ella directamente y a las que ya nos hemos referido (divorcios, uniones libres...), hay que añadir ciertas deformaciones del amor conyugal, consecuencia de actitudes egoístas y hedonistas, que llevan a prácticas anticonceptivas y, a veces, incluso abortistas. También contribuyen a ello, algunas dificultades prácticas en la transmisión de los valores y en la educación en las virtudes dentro de la familia y la influencia de determinados medios de comunicación social poco favorables a la institución familiar. A todo lo anterior hay que añadir la actual influencia social de algunas ideologías, como el feminismo radical y la homosexualidad, que difunden concepciones y actitudes contrarias al matrimonio, a la familia o la cultura de la vida. La Iglesia, que defiende con firmeza la dignidad de la mujer (Cf. MD) y que se esfuerza para que todos acojan y respeten a los homosexuales como personas (Cf. HP), expresa también con claridad que este respeto no debe llevar a justificar reivindicaciones que no son verdaderos derechos, sino prácticas contrarias a un recto sentido del matrimonio y de la sexualidad humana.
Otra ideología de gran influencia es el individualismo, que sólo considera relevante al individuo y sus intereses. La sociedad no estaría formada por las personas y sus familias, sino únicamente por individuos. La familia, lejos de ser la célula vital de la sociedad, sólo sería una opción del individuo equiparable a cualquier otro pacto o contrato social.
En la raíz de muchos de los males que aquejan a la familia, como ha señalado Juan Pablo II, hay una concepción errónea de la libertad, a la que no se ve «como la capacidad de realizar el proyecto de Dios sobre el matrimonio y la familia, sino una fuerza autónoma de autoafirmación, no raramente contra los demás, en orden al propio bienestar egoísta» (FC 6) .
Deberes y derechos de la familia.
La naturaleza del matrimonio y la familia y su misión en la sociedad y en la Iglesia presenta un conjunto de deberes que han de ser asumidos por los diversos miembros de la familia, cada uno según su condición. A estos deberes se corresponden un conjunto de derechos de la familia que deben ser respetados y promovidos en la vida social para que la familia pueda llevar a cabo sus cometidos. A esos deberes y derechos nos referiremos a continuación.
Deberes familiares.
a) Servicio a la vida. Siguiendo la Sagrada Escritura y la Tradición, la Iglesia enseña que «el cometido principal de la familla es el servicio a la vida, el realizar a lo largo de la historia a bendición original del Creador, transmitiendo en la generación la imagen divina del hombre al hombre»". Se trata de una misión de elevado valor moral: «En el deber de transmitir la vida humana y de educar la prole, lo cual han de considerar los esposos como su misión propia, saben ellos que son cooperadores del amor de Dios creador y sus interpretes» (GS 50).
Con relación al servicio a la vida, la Iglesia enseña «la inseparable conexión que Dios ha querido y que el hombre no puede romper por propia iniciativa, entre los dos significados del acto conyugal: el significado unitivo y el significado procreador» (HV 12; CCE 2366). Esto exige que «cualquier acto matrimonial debe quedar abierto a la transmisión de la vida» (HV 11; CCE 2366; cf. HV 12; CC55), siendo intrínsecamente mala «toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga como fin o como medio, hacer imposible la procreación» (HV 14; CCE 2370). Es, pues, ilícito el uso de anticonceptivos y el aborto voluntario. Se excluye también la transmisión de la vida fuera del acto matrimonial (fecundación artificial) (Cf. DVt; CCE 2376-2377).
b) Educación de los hijos. Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos. «Puesto que los padres han dado la vida a sus hijos tienen la gravísima obligación de educarlos, y, por tanto, hay que reconocerlos como los primeros y principales educadores de sus hijos» (GE 3).
Esta responsabilidad tiene varias implicaciones. Entre ellas, la educación en la fe, que debe empezar desde la más tierna infancia (Cf. CCE 2226), en la virtudes (Cf. CCE 2223) y a usar rectamente su razón y su libertad (Cf. CCE 2228), elegir una escuela adecuada, de acuerdo con sus convicciones (Cf. CCE 2228) y ayudarles con consejos juiciosos, especialmente en la elección de profesión y estado de vida, respetando, al mismo tiempo, su libertad (Cf. CCE 2230).
El Catecismo de la Iglesia católica remarca algunos aspectos mediante los cuales los padres llevan a cabo su responsabilidad de ser los primeros y principales educadores (Cf. CCE 2208, 2223 y 2224), «ante todo por la creación de un hogar, donde la ternura, el perdón, el respeto, la fidelidad y el servicio desinteresado son norma. El hogar es un lugar apropiado para la educación de las virtudes. Los padres han de enseñar a los hijos a subordinar las dimensiones "materiales e instintivas a las interiores y espirituales" (CA 36)» (Cf. CCE 2223). En estrecha relación con esta enseñanza, el Concilio Vaticano II añade: «Es, pues, obligación de los padres formar un ambiente familiar animado por el amor, por la piedad hacia Dios y hacia los hombres, que favorezca la educación íntegra personal y social de los hijos» .
En esta tarea educativa, el ejemplo es fundamental. Como señala San Josemaría Escrivá, «los padres educan fundamentalmente con su conducta. Lo que los hijos e hijas buscan de su padre o de su madre no son sólo unos conocimientos más amplios que los suyos o unos consejos más o menos acertados, sino algo de mayor categoría: un testimonio del valor y del sentido de la vida encarnado en una existencia concreta, confirmado en las diversas circunstancias o situaciones que se suceden a lo largo de los años» (Es Cristo que pasa, n. 28).
c) Respeto y responsabilidad paterno-filial. «Los padres deben mirar a sus hijos como hijos de Dios y respetarlos como personas humanas» (CCE 2221). Este respeto y afecto de los padres tiene diversas manifestaciones. Durante la infancia, se traduce, ante todo, en el cuidado y atención con que han de educar a sus hijos y velar por sus necesidades físicas y espirituales (Cf. CCE 2228).
Por su parte, los hijos deben a sus padres respeto filial. Este respeto filial esta hecho de gratitud hacia quienes deben la vida, su ayuda al crecimiento y educación, su amor y su trabajo. En muchas ocasiones los padres han sido también los instrumentos para dones sobrenaturales más valiosos: la fe, la gracia del Bautismo y la vida de la Iglesia.
El respeto filial se expresa de diversos modos en las diversas etapas de la vida, pero permanece siempre. En la infancia exige sobre todo docilidad y obediencia a los padres (en todo aquello que no se oponga a la ley moral), en la edad adulta requiere responsabilidad (Cf. CCE 2214-2220), la cual ha de llevar a preocuparse de modo efectivo por sus necesidades: «En cuanto puedan deben prestarles ayuda material y moral en los años de vejez y durante los tiempos de enfermedad, de soledad o de abatimiento» (CCE 2218).
d) Contribución a la ayuda recíproca y a la armonía familiar. «Las relaciones en el seno de la familia entrañan una afinidad de sentimientos, afectos e intereses que provienen sobre todo del mutuo respeto de las personas» (CCE 2206). La comunidad de personas que es la familia requiere esfuerzo de todos los que la integran por reconocer, comprender y querer a cada uno de los miembros, empezando por los padres. La familia «para que pueda lograr la plenitud de su vida y de su misión requiere un tierno intercambio de afecto y una armonía de criterio entre los cónyuges, así como una cooperación atenta en la educación de los hijos» (GS 52). En este sentido, la familia debe vivir de manera que sus miembros aprendan el cuidado de los más débiles y necesitados, también más allá de la propia familia (Cf. CCE 2208). La vivencia del respeto filial contribuye en gran manera a la armonía de toda la vida familiar. «El respeto a los padres irradia en todo el ambiente familiar» (CCE 2219) y alcanza a las relaciones entre hermanos y hermanas (Cf. CCE 2219).
Derechos de la familia en la sociedad.
La familia, como sujeto social, tiene derechos porque tiene también deberes. La primera responsabilidad social respecto a la familia es respetar esos derechos y la intimidad que corresponde a las relaciones familiares.
El Catecismo de la Iglesia católica señala que «la importancia de la familia para la vida y el bienestar de la sociedad (Cf. GS 47,1) entraña una responsabilidad particular de ésta en el sostén y fortalecimiento del matrimonio y de la familia». Y recogiendo un texto del último Concilio añade: «el poder civil ha de considerar como deber grave «el reconocimiento de la auténtica naturaleza del matrimonio y de la familia, protegerla y fomentarla, asegurar la moralidad pública y favorecer la prosperidad doméstica" (GS 52,2)» (CCE 2210).
Muchas declaraciones internacionales de derechos humanos se han referido a diversos derechos familiares, pero hasta ahora el único texto internacional dedicado con carácter monográfico es la Carta de los derechos de la familia publicada por la Santa Sede en 1983. Está inspirada en diversos textos de la doctrina social de la Iglesia y especialmente en un listado de la Familiaris consortio (Cf. FC 46). El Catecismo de la Iglesia católica resume los derechos de la familia en el siguiente texto:
«La comunidad política tiene el deber de honrar a la familia, asistirla, y asegurarle especialmente:
- la libertad de fundar un hogar, de tener hijos y de educarlos de acuerdo con sus propias convicciones morales y religiosas;
- la protección de la estabilidad del vínculo conyugal y de la institución familiar;
- la libertad de profesar su fe, transmitirla, educar a sus hijos en ella, con los medios y las instituciones necesarios;
- el derecho a la propiedad privada, la libertad de iniciativa, de tener un trabajo, una vivienda, el derecho a emigrar;
- conforme a las instituciones del país, el derecho a la atención médica, a la asistencia de las personas de edad, a los subsidios familiares;
- la protección de la seguridad y la higiene, especialmente por lo que se refiere a peligros como la droga, la pornografía, el alcoholismo, etc.;
- la libertad para formar asociaciones con otras familias y de estar así representadas ante las autoridades civiles» (CCE 2211).
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Abreviaturas utilizadas:
AA: Conc. Vaticano II, Decl. Apostolicam actuositatem, sobre el apostolado de los laicos (1965).
CA: Juan Pablo II, Enc. Centesimus annus, sobre el orden social (1991).
CC: Pío XI, Enc. Casti connubi, sobre el matrimonio cristiano (1930)***.
CCE: Catecismo de la Iglesia católica (1992).
CDF: Santa Sede, Carta de los derechos de la familia (1983).
CF: Juan Pablo II, Carta a las familias (1994).
CIC: Código de Derecho Canónico (1983).
DVt: Congregación para la doctrina de la fe, Inst. Donum vitae, sobre el respeto a la vida naciente y la dignidad de la procreación (22.IL 1987).
Ef: Epístola a los efesios.
FC: Juan Pablo II, Exh. Apost. Familiaris consortio, sobre la familia(1981).
GE: Conc. Vaticano II, Gravissimum educationis, sobre la educación (1965).
Gen: Génesis.
GS: Conc. Vaticano II, Const. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo (1965).
HP: CDF, Carta sobre la atención pastoral de las personas homosexuales (1986).
HV: Pablo VI, Enc. Humanae vitae, sobre la regulación de la natalidad (1967).
LE: Juan Pablo II, Enc. Laborem exercens, sobre el trabajo (1981).
LS: Pío XII, Radiomensaje La Solemnitá, sobre el orden social (1941)**.
MD: Juan Pablo II, Carta Apost. Mulieris dignitatem, sobre la dignidad de la mujer (1988).
Mt: Evangelio según San Mateo.
PT: .Juan XXIII, Enc. Pacem in Terris, sobre el orden sociopolítico (1963).
* Domènec Melé, «Cristianos en la sociedad, Introducción a la Doctrina Social de la Iglesia», págs. 99-112 (Ediciones Rialp, Madrid 1999).
Autor: Fundación de la Comunidad Valenciana V Encuentro Mundial de la Familia Valencia |
Fuente: http://www.wmf2006.org/
www.catholic.net
miércoles, 7 de agosto de 2013
PESECUIONES RELIGIOSAS. UNDECIMA PARTE. PALESTINA.
PESECUCIONES RELIGIOSAS. UNDECIMA PARTE. PALESTINA.
El Vaticano acusa a por la persecución de los cristianos en Palestina.
Agosto en 06/02/2010.
Pero los cristianos palestinos dicen que la persecución es de los musulmanes.
Un documento del Vaticano difundido ayer culpó al conflicto israelo-palestino y a la “ocupación” de Israel de ser la causa de que para los cristianos la vida se habga difícil si se quedan. Sin embargo, son los cristianos quienes huyeron de sus hogares palestinos en el territorio controlado por Hamas a causa en gran medida de la intimidación Musulmana.
El documento del Vaticano se filtró a los medios de comunicación , y es una guía para las discusiones sobre una próxima reunión de los obispos de Oriente Medio convocada por Pope Benedict XVI para discutir la situación de la minoría cristiana en el Oriente Medio, que tiene una abrumadora mayoría musulmana.
De acuerdo con la Associated Press. El documento de la reunión de obispos dejó claro que creen que el conflicto palestino-israelí es la causa central de varios conflictos en la región. . El documento también afirmóque la “ocupación”israelí fue un factor importante en el desalojo de cristianos de ciertas tierras. El documento también destacó el crecimiento del “Islam político” en países como Egipto.
El Vaticano no está solo en culpar a Israel de la huída de los cristianos. Las puntuaciones de los informes de los medios de comunicación han dicho que una barrera de seguridad que Israel construye en la frontera con Belén había causado principalmente que los cristianos a huyeran de esa ciudad cristiana importante.
Pero la población cristiana de Belén comenzó a descender de manera drástica en 1995, el mismo año en que la Autoridad Palestina se hizo cargo de la ciudad santa para los cristianos, en consonancia con el respaldado de los Estados Unidos y los Acuerdos de Oslo.
Belén tenía más del 80 por ciento de cristianos, cuando Israel fue fundado en 1948. Pero después de la Autoridad Palestina tomó el control, de la ciudad la población cristiana se desplomó al 23 por ciento actual. Y esa estadística se considera generosa, ya que incluye las ciudades satélite de Beit Sahour y Beit Jala. Según algunas estimaciones, la población cristiana de Belén real es tan baja como un 12 por ciento, y con cientos de cristianos que emigran cada año.
Tan pronto como se hizo cargo de Belén, el entonces líder de la AP, Yasser Arafat, echó de manera unilateral a los políticos cristianos de la ciudad y los reemplazó con sus amigos musulmanes. Nombró a un gobernador musulmán, Muhammed Rashad A-Jabar, y depuso el Ayuntamiento de Belén, que tenía nueve cristianos y dos musulmanes, redujo el número de consejeros cristianos a un 50-50. Después de que los palestinos recuperaron el territorio, los informes de intimidación por parte de musulmanes comenzaron a aparecer.
Los líderes cristianos y los residentes dijo a este reportero que se enfrentan a un ambiente de hostilidad diario. Dijeron que los grupos armados palestinos agitan la tensión por la celebración de manifestaciones y marchas de militantes en las calles. A instancias de ellos las tiendas de los comerciantes cristianos fueron saqueadas y los cristianos atacados.
Dijeron que en el pasado, palestinos armados dispararon contra los israelíes de las comunidades cristianas en la cima de la colina, la lucha contra las incursiones israelíes trajeron terror a sus pueblos.
Algunos líderes cristianos, dijeron que uno de los problemas más importantes que enfrentan los cristianos en Belén es la rampante confiscación de tierras por bandas de musulmanes. “Hay muchos casos en que los cristianos tienen sus tierras robadas por la mafia [musulmana], Samir Qumsiyeh, un cristiano de Belén director y propietario de la Beit Sahour emisora privada Al-Mahd (Natividad), la estación de televisión, se lo dijo a WND en una entrevista en el 2007.
“Es un fenómeno regular en Belén. Van a una persona pobre cristiano con un poder forjado por un abogado, y luego dicen que tienen documentos de prueba de que estan viviendo en tierra de su propiedad. If you confront them, many times the Christian is beaten . Si te enfrentas a ellos, muchas veces el cristiano sale perdiendo Usted no puede hacer nada al respecto. . La pierde el cristiano, y se escapa, “dijo a Qumsiyeh WND, hablando desde su estación de televisión durante una entrevista reciente.
Qumsiyeh dijo que él mismo fue blanco de bandas islámicas. Dijo que su casa fue incendiada después de regresar de un viaje al extranjero durante la cual dio discursos públicos para esbozar la situación de la población cristiana de Belén.
. Un residente cristiano de Belén, contó a WND que su amigo había huido recientemente de Belén tras haber sido acusado por los musulmanes de la venta de bienes a Judios, un delito punible con la muerte en algunas ciudades palestinas. El residente dijo que gran parte de la intimidación proviene de hombres armados asociados con Fatah, y el Presidente de la AP Mahmoud Abbas.
En febrero del 2007 Jerusalén Post citó el caso de Fuad y Georgette Lama, residentes cristianos de Belén, quien dijo que sus tierras fueron robadas por los musulmanes locales, y cuando trataron de hacer algo al respecto, Faud fue golpeado por hombres armados. El propietario de una tienda de novedades religiosas recientemente dijo a WND que la propiedad cristiana era regularmente desfigurada por bandas musulmanas.
. “Estamos acosados, pero nadie quiere admitir la verdad. Nadie dice nada públicamente sobre los musulmanes. Por ello, los cristianos están huyendo “.
Fuente: RBO
El Vaticano acusa a por la persecución de los cristianos en Palestina.
Agosto en 06/02/2010.
Pero los cristianos palestinos dicen que la persecución es de los musulmanes.
Un documento del Vaticano difundido ayer culpó al conflicto israelo-palestino y a la “ocupación” de Israel de ser la causa de que para los cristianos la vida se habga difícil si se quedan. Sin embargo, son los cristianos quienes huyeron de sus hogares palestinos en el territorio controlado por Hamas a causa en gran medida de la intimidación Musulmana.
El documento del Vaticano se filtró a los medios de comunicación , y es una guía para las discusiones sobre una próxima reunión de los obispos de Oriente Medio convocada por Pope Benedict XVI para discutir la situación de la minoría cristiana en el Oriente Medio, que tiene una abrumadora mayoría musulmana.
De acuerdo con la Associated Press. El documento de la reunión de obispos dejó claro que creen que el conflicto palestino-israelí es la causa central de varios conflictos en la región. . El documento también afirmóque la “ocupación”israelí fue un factor importante en el desalojo de cristianos de ciertas tierras. El documento también destacó el crecimiento del “Islam político” en países como Egipto.
El Vaticano no está solo en culpar a Israel de la huída de los cristianos. Las puntuaciones de los informes de los medios de comunicación han dicho que una barrera de seguridad que Israel construye en la frontera con Belén había causado principalmente que los cristianos a huyeran de esa ciudad cristiana importante.
Pero la población cristiana de Belén comenzó a descender de manera drástica en 1995, el mismo año en que la Autoridad Palestina se hizo cargo de la ciudad santa para los cristianos, en consonancia con el respaldado de los Estados Unidos y los Acuerdos de Oslo.
Belén tenía más del 80 por ciento de cristianos, cuando Israel fue fundado en 1948. Pero después de la Autoridad Palestina tomó el control, de la ciudad la población cristiana se desplomó al 23 por ciento actual. Y esa estadística se considera generosa, ya que incluye las ciudades satélite de Beit Sahour y Beit Jala. Según algunas estimaciones, la población cristiana de Belén real es tan baja como un 12 por ciento, y con cientos de cristianos que emigran cada año.
Tan pronto como se hizo cargo de Belén, el entonces líder de la AP, Yasser Arafat, echó de manera unilateral a los políticos cristianos de la ciudad y los reemplazó con sus amigos musulmanes. Nombró a un gobernador musulmán, Muhammed Rashad A-Jabar, y depuso el Ayuntamiento de Belén, que tenía nueve cristianos y dos musulmanes, redujo el número de consejeros cristianos a un 50-50. Después de que los palestinos recuperaron el territorio, los informes de intimidación por parte de musulmanes comenzaron a aparecer.
Los líderes cristianos y los residentes dijo a este reportero que se enfrentan a un ambiente de hostilidad diario. Dijeron que los grupos armados palestinos agitan la tensión por la celebración de manifestaciones y marchas de militantes en las calles. A instancias de ellos las tiendas de los comerciantes cristianos fueron saqueadas y los cristianos atacados.
Dijeron que en el pasado, palestinos armados dispararon contra los israelíes de las comunidades cristianas en la cima de la colina, la lucha contra las incursiones israelíes trajeron terror a sus pueblos.
Algunos líderes cristianos, dijeron que uno de los problemas más importantes que enfrentan los cristianos en Belén es la rampante confiscación de tierras por bandas de musulmanes. “Hay muchos casos en que los cristianos tienen sus tierras robadas por la mafia [musulmana], Samir Qumsiyeh, un cristiano de Belén director y propietario de la Beit Sahour emisora privada Al-Mahd (Natividad), la estación de televisión, se lo dijo a WND en una entrevista en el 2007.
“Es un fenómeno regular en Belén. Van a una persona pobre cristiano con un poder forjado por un abogado, y luego dicen que tienen documentos de prueba de que estan viviendo en tierra de su propiedad. If you confront them, many times the Christian is beaten . Si te enfrentas a ellos, muchas veces el cristiano sale perdiendo Usted no puede hacer nada al respecto. . La pierde el cristiano, y se escapa, “dijo a Qumsiyeh WND, hablando desde su estación de televisión durante una entrevista reciente.
Qumsiyeh dijo que él mismo fue blanco de bandas islámicas. Dijo que su casa fue incendiada después de regresar de un viaje al extranjero durante la cual dio discursos públicos para esbozar la situación de la población cristiana de Belén.
. Un residente cristiano de Belén, contó a WND que su amigo había huido recientemente de Belén tras haber sido acusado por los musulmanes de la venta de bienes a Judios, un delito punible con la muerte en algunas ciudades palestinas. El residente dijo que gran parte de la intimidación proviene de hombres armados asociados con Fatah, y el Presidente de la AP Mahmoud Abbas.
En febrero del 2007 Jerusalén Post citó el caso de Fuad y Georgette Lama, residentes cristianos de Belén, quien dijo que sus tierras fueron robadas por los musulmanes locales, y cuando trataron de hacer algo al respecto, Faud fue golpeado por hombres armados. El propietario de una tienda de novedades religiosas recientemente dijo a WND que la propiedad cristiana era regularmente desfigurada por bandas musulmanas.
. “Estamos acosados, pero nadie quiere admitir la verdad. Nadie dice nada públicamente sobre los musulmanes. Por ello, los cristianos están huyendo “.
Fuente: RBO
PERSECUCIONES RELIGOSAS. DECIMA PARTE. ISRAEL. 2.
PERSECUCIONES RELIGIOSAS. DECIMA PARTE. ISRAEL. 2.
EL VATICANO ACUSA A ISRAEL DE FOMENTAR DIVISIÓN EN TIERRA SANTA.
Israel persigue a las iglesias cristianas.
Necesidad de un Estatus Internacional para Tierra Santa.
EL VATICANO ACUSA A ISRAEL DE FOMENTAR LA DIVISION EN TIERRA SANTA AL AUTORIZAR LA CREACIÓN DE UNA MEZQUITA EN NAZARET, FRENTE A LA IGLESIA DE LA ANUNCIACIÓN.
Todos recordamos como el Estado de Israel, que segrega a los palestinos, impidiendo en muchas ocasiones incluso el tránsito de alimentos, facilitó la construcción de una mezquita en el territorio que controla.
¡Increible! No?.
La razón: la mezquita se construía justo enfrente de la iglesia de la Anunciación. Con la creacción de los conflictos subsiguientes
Es sólo un ejemplo de persecución, a través de decisiones administrativas, al cristianismo en Tierra Santa.
Ahora, el Foro Santo Tomas recoge información del World Council of Churches: En contradicción con la resolución del mandato de la ONU, de su época fundacional, con la entrega de una parte de Tierra Santa a las organizaciones sionistas para crear un nuevo Estado, resolución 181, Israel está persiguiendo económicamente a las Iglesias Cristianas, aplicándoles impuestos creados exnovo para ellas.
Ni siquiera en tiempos del califato otomano, que en tiempos controlaba la región, había ocurrido. Por supuesto tampoco en la Tierra Santa controlada por el Mandato Británico o la monarquía Hachemita de Jordania.
No es un hecho aislado.
Asia News (agencia del Pontificio Instituto de las Misiones Orientales) informa que el Obispo Anglicano de Jerusalén (nacido en Nablus, Cisjordania, hoy Estado de Israel) ha sido calificado de "extranjero", saltándose toda la legalidad, incluso la propia, y se le ha negado el permiso de residencia y trabajo en Jerusalén Oriental, donde queda la catedral anglicana.
Este tipo de persecuciones administrativas, así como otras económicas está teniendo como resultado que el número de cristianos en Tierra Santa, la tierra de Jesús, controlada por el Estado de Israel, haya disminuido drácticamente desde 1948 hasta ahora, cuando la lógica de su crecimiento biológico es la contraria.
Cuestiones como estas, de las que las noticias citadas son sólo ejemplos paradigmáticos, hacen más necesario que nunca volver a revindicar un Estatus Internacional de Tierra Santa y que ésta deje de estar sometida a Estados, los cuales, además, no actúan neutralmente sino atacando los intereses de los cristianos, principalmente por sectarismo ideológico y prejuicios religiosos contra la Iglesia
EL VATICANO ACUSA A ISRAEL DE FOMENTAR DIVISIÓN EN TIERRA SANTA.
Israel persigue a las iglesias cristianas.
Necesidad de un Estatus Internacional para Tierra Santa.
EL VATICANO ACUSA A ISRAEL DE FOMENTAR LA DIVISION EN TIERRA SANTA AL AUTORIZAR LA CREACIÓN DE UNA MEZQUITA EN NAZARET, FRENTE A LA IGLESIA DE LA ANUNCIACIÓN.
Todos recordamos como el Estado de Israel, que segrega a los palestinos, impidiendo en muchas ocasiones incluso el tránsito de alimentos, facilitó la construcción de una mezquita en el territorio que controla.
¡Increible! No?.
La razón: la mezquita se construía justo enfrente de la iglesia de la Anunciación. Con la creacción de los conflictos subsiguientes
Es sólo un ejemplo de persecución, a través de decisiones administrativas, al cristianismo en Tierra Santa.
Ahora, el Foro Santo Tomas recoge información del World Council of Churches: En contradicción con la resolución del mandato de la ONU, de su época fundacional, con la entrega de una parte de Tierra Santa a las organizaciones sionistas para crear un nuevo Estado, resolución 181, Israel está persiguiendo económicamente a las Iglesias Cristianas, aplicándoles impuestos creados exnovo para ellas.
Ni siquiera en tiempos del califato otomano, que en tiempos controlaba la región, había ocurrido. Por supuesto tampoco en la Tierra Santa controlada por el Mandato Británico o la monarquía Hachemita de Jordania.
No es un hecho aislado.
Asia News (agencia del Pontificio Instituto de las Misiones Orientales) informa que el Obispo Anglicano de Jerusalén (nacido en Nablus, Cisjordania, hoy Estado de Israel) ha sido calificado de "extranjero", saltándose toda la legalidad, incluso la propia, y se le ha negado el permiso de residencia y trabajo en Jerusalén Oriental, donde queda la catedral anglicana.
Este tipo de persecuciones administrativas, así como otras económicas está teniendo como resultado que el número de cristianos en Tierra Santa, la tierra de Jesús, controlada por el Estado de Israel, haya disminuido drácticamente desde 1948 hasta ahora, cuando la lógica de su crecimiento biológico es la contraria.
Cuestiones como estas, de las que las noticias citadas son sólo ejemplos paradigmáticos, hacen más necesario que nunca volver a revindicar un Estatus Internacional de Tierra Santa y que ésta deje de estar sometida a Estados, los cuales, además, no actúan neutralmente sino atacando los intereses de los cristianos, principalmente por sectarismo ideológico y prejuicios religiosos contra la Iglesia
PERSECUCIONES RELIGOSAS. NOVENA PARTE. ISRAEL. 1.
PERSCUCIONES RELIGIOSAS. NOVENA PARTE. ISRAEL. 1.
PERSECUCIÓN A LOS CATÓLICOS EN EL ESTADO DE ISRAEL.
Los católicos que residen en Israel, independientemente de su raza, están sufriendo el acoso de las autoridades. Sin embargo, debido a la inmigración y a las conversiones que se están produciendo especialmente desde el judaísmo, es muy posible que el número de cristianos aumente de forma constante en las próximas décadas.
En el Estado de Israel hay católicos, pero en realidad los de origen judío son muy escasos (apenas unos 500) y desde luego los católicos de raza árabe son mucho más numerosos en Israel (se calcula que existen unos 27000, repartidos por todo el Estado). Aunque desde luego, el grupo más nutrido, unos 50.000, proceden de la abundante inmigración producida durante los últimos años.
En total solo existen seis parroquias católicas oficiales en Israel, por lo que no es la comunidad cristiana más abundante pero están ahí y debemos recordarlos en estos tiempos tan especiales de Semana Santa. Entre ellos, los que predominan son los cristianos de origen ortodoxo, como la Iglesia Armenia, o la Iglesia Siriaca. Recordemos que, en Jerusalem, existe un barrio armenio junto a otro musulmán y otro genuinamente judío.
Hay otras realidades cristianas que, poco a poco, se van acercando al catolicismo. Es el caso de los llamados cristianos mesiánicos. Estos se caracterizan por afirmar, sin abandonar su religión judaica, que el Mesías ya ha llegado, que vino hace unos dos mil años y que era Jesucristo.
Los judíos de origen parten de una sociedad bastante aséptica, en el sentido de falta de creencias. La mayoría de ellos no practican la religión de sus antepasados. El Estado hebreo se comprometió, según una ley de 1967 a preservar los Santos Lugares. Como era de esperar (recordemos el efecto “oveja negra” que consiste en una mayor agresividad hacia los disidentes que provienen del mismo grupo) son los cristianos mesiánicos, ya unos cien mil, los que padecen una agresividad mayor por parte de su propia comunidad de origen y por algunas instituciones del estado, que limitan sus expresiones públicas.
El Estado de Israel es, aparentemente pluralista, con presencia de diputados árabes en la Asamblea Legislativa, incluso uno de los componentes del Tribunal Supremo es católico. Sin embargo, hay ciertas restricciones. Por ejemplo, sólo los ciudadanos de origen judío pueden pertenecer a las Fuerzas Armadas.
En Jerusalem hay procesiones ortodoxas. Son frecuentes los incidentes con los elementos más integristas, o ultraordodoxos, del judaísmo. Muchos de estos ciudadanos escupen al suelo mientras presencian esa demostración de fe. En el año 2004 un militante ultraortodoxo (en el sentido de sionismo extremista) escupió a una cruz. Fue abofeteado por el “Pope” ortodoxo y se produjo un gran tumulto. A finales de ese mismo año fue asaltada una iglesia durante la noche de Navidad. Cada vez son menores los permisos para residentes cristianos y más elevados los impuestos que tienen que pagar las comunidades religiosas no hebraicas. De unos 30.000 cristianos en la ciudad en 1948 se ha pasado a unos 10.000 en la actualidad.
Por supuesto, la situación es muchísimo peor en la zona controlada por la Autoridad Palestina: En la zona de Gaza existían unos 3000 cristianos y 1.500.000 musulmanes. Unos 2000 cristianos habrían abandonado la zona, tras la advertencia de las autoridades de Hamas, animando a matar judíos y cristianos hasta que no quede uno solo en su territorio. Por supuesto, las construcciones de nuevas iglesias están prohibidas.
En Belén los cristianos han pasado de ser mayoría a tan sólo un 20-25% de la ciudadanía. Son hechos destacados la ocupación de un monasterio ortodoxo para convertirlo en residencia oficial del líder de la Autoridad Palestina y el asalto a la Iglesia de la Natividad en el 2002. como consecuencia, también en Cisjordania la población cristiana se ha reducido drásticamente y, si bien la agresividad hacia los cristianos es menor que la de Hamas, se asemeja bastante a la habitual en el mundo árabe. No hace mucho, más de un 18% de la población era cristiana. Ahora se sitúan entre un 4 o un 5%.
En resumen, los cristianos de Israel viven un clima de hostilidad, expresada con mayor o menor intensidad. Las restricciones impuestas han logrado disminuir su población tanto en Jerusalem, como en los territorios dominados por la Autoridad Palestina y Hamás. Sin embargo, la inmigración, y la propia conversión desde el judaísmo crea perspectivas nuevas en Israel, pero teniendo en cuenta la actitud actual de las autoridades, y de los grupos ultraordoxos judíos, esta situación puede dar lugar a múltiples tensiones en los próximos años.
Lamentablemente, han pasado casi novecientos años y todavía estamos sufriendo una situación de persecución similar a la sufrida por los creyentes cristianos en la época de las cruzadas, con la lamentable diferencia de que la cobarde Europa del relativismo y de la degeneración moral actual, ya no es paladín de la justicia y de la cristiandad que fuera en otros tiempos. Eso lo sufren nuestros hermanos en el mundo entero
Miguel Angel Pavón Biedma
Coloborador Asociación Cruz de San Andrés
PERSECUCIÓN A LOS CATÓLICOS EN EL ESTADO DE ISRAEL.
Los católicos que residen en Israel, independientemente de su raza, están sufriendo el acoso de las autoridades. Sin embargo, debido a la inmigración y a las conversiones que se están produciendo especialmente desde el judaísmo, es muy posible que el número de cristianos aumente de forma constante en las próximas décadas.
En el Estado de Israel hay católicos, pero en realidad los de origen judío son muy escasos (apenas unos 500) y desde luego los católicos de raza árabe son mucho más numerosos en Israel (se calcula que existen unos 27000, repartidos por todo el Estado). Aunque desde luego, el grupo más nutrido, unos 50.000, proceden de la abundante inmigración producida durante los últimos años.
En total solo existen seis parroquias católicas oficiales en Israel, por lo que no es la comunidad cristiana más abundante pero están ahí y debemos recordarlos en estos tiempos tan especiales de Semana Santa. Entre ellos, los que predominan son los cristianos de origen ortodoxo, como la Iglesia Armenia, o la Iglesia Siriaca. Recordemos que, en Jerusalem, existe un barrio armenio junto a otro musulmán y otro genuinamente judío.
Hay otras realidades cristianas que, poco a poco, se van acercando al catolicismo. Es el caso de los llamados cristianos mesiánicos. Estos se caracterizan por afirmar, sin abandonar su religión judaica, que el Mesías ya ha llegado, que vino hace unos dos mil años y que era Jesucristo.
Los judíos de origen parten de una sociedad bastante aséptica, en el sentido de falta de creencias. La mayoría de ellos no practican la religión de sus antepasados. El Estado hebreo se comprometió, según una ley de 1967 a preservar los Santos Lugares. Como era de esperar (recordemos el efecto “oveja negra” que consiste en una mayor agresividad hacia los disidentes que provienen del mismo grupo) son los cristianos mesiánicos, ya unos cien mil, los que padecen una agresividad mayor por parte de su propia comunidad de origen y por algunas instituciones del estado, que limitan sus expresiones públicas.
El Estado de Israel es, aparentemente pluralista, con presencia de diputados árabes en la Asamblea Legislativa, incluso uno de los componentes del Tribunal Supremo es católico. Sin embargo, hay ciertas restricciones. Por ejemplo, sólo los ciudadanos de origen judío pueden pertenecer a las Fuerzas Armadas.
En Jerusalem hay procesiones ortodoxas. Son frecuentes los incidentes con los elementos más integristas, o ultraordodoxos, del judaísmo. Muchos de estos ciudadanos escupen al suelo mientras presencian esa demostración de fe. En el año 2004 un militante ultraortodoxo (en el sentido de sionismo extremista) escupió a una cruz. Fue abofeteado por el “Pope” ortodoxo y se produjo un gran tumulto. A finales de ese mismo año fue asaltada una iglesia durante la noche de Navidad. Cada vez son menores los permisos para residentes cristianos y más elevados los impuestos que tienen que pagar las comunidades religiosas no hebraicas. De unos 30.000 cristianos en la ciudad en 1948 se ha pasado a unos 10.000 en la actualidad.
Por supuesto, la situación es muchísimo peor en la zona controlada por la Autoridad Palestina: En la zona de Gaza existían unos 3000 cristianos y 1.500.000 musulmanes. Unos 2000 cristianos habrían abandonado la zona, tras la advertencia de las autoridades de Hamas, animando a matar judíos y cristianos hasta que no quede uno solo en su territorio. Por supuesto, las construcciones de nuevas iglesias están prohibidas.
En Belén los cristianos han pasado de ser mayoría a tan sólo un 20-25% de la ciudadanía. Son hechos destacados la ocupación de un monasterio ortodoxo para convertirlo en residencia oficial del líder de la Autoridad Palestina y el asalto a la Iglesia de la Natividad en el 2002. como consecuencia, también en Cisjordania la población cristiana se ha reducido drásticamente y, si bien la agresividad hacia los cristianos es menor que la de Hamas, se asemeja bastante a la habitual en el mundo árabe. No hace mucho, más de un 18% de la población era cristiana. Ahora se sitúan entre un 4 o un 5%.
En resumen, los cristianos de Israel viven un clima de hostilidad, expresada con mayor o menor intensidad. Las restricciones impuestas han logrado disminuir su población tanto en Jerusalem, como en los territorios dominados por la Autoridad Palestina y Hamás. Sin embargo, la inmigración, y la propia conversión desde el judaísmo crea perspectivas nuevas en Israel, pero teniendo en cuenta la actitud actual de las autoridades, y de los grupos ultraordoxos judíos, esta situación puede dar lugar a múltiples tensiones en los próximos años.
Lamentablemente, han pasado casi novecientos años y todavía estamos sufriendo una situación de persecución similar a la sufrida por los creyentes cristianos en la época de las cruzadas, con la lamentable diferencia de que la cobarde Europa del relativismo y de la degeneración moral actual, ya no es paladín de la justicia y de la cristiandad que fuera en otros tiempos. Eso lo sufren nuestros hermanos en el mundo entero
Miguel Angel Pavón Biedma
Coloborador Asociación Cruz de San Andrés
PERSECUCIONES RELIGOSAS. OCTAVA PARTE. TIERRA SANTA.
PESECUCIONES RELIGIOSAS. OCTAVA PARTE. TIERRA SANTA.
TIERRA SANTA SE QUEDA SIN CRISTIANOS.
By Gary Lane.
CBN. NEW.
Jerusalén, Israel.
Viernes, Agosto, 13, 2010.
En Irak y otros países están huyendo del Medio Oriente debido a la persecución, la violencia y las dificultades económicas. Pero tal vez el éxodo más alarmante está ocurriendo en Tierra Santa, la misma cuna del cristianismo.
Tierra Santa es lugar de conflicto y discordia. Un lugar con portones de seguridad y puestos de control…Una tierra donde tres religiones: cristianismo, islamismo y judaísmo se cruzan.
“Nuestra fe comenzó en este país y es aquí donde comenzó la esencia del cristianismo”, comenta Steven Khoury de la Iglesia Bautista Calvario.
Sin embargo es un lugar donde la minoría cristiana está desapareciendo.
Rani Espionoli, Cristiano palestino comenta: “Se siente como que alguien te está ahorcando y no tienes salida. Necesitas salir de aquí y encontrar algo más”.
Persecución a cristianos.
Esta es la Vía Dolorosa. Miles de peregrinos cristianos vienen cada año a recorrer el camino de Jesús y visitar otros sitios sagrados del cristianismo. ¿pero qué de los cristianos que viven aquí? Muchos se están yendo y eventualmente este podría ser como un Disneyland cristiano – un lugar para visitar, pero sin presencia cristiana.
Es una tendencia alarmante ya que 45 mil cristianos vivían en Jerusalén en 1940, actualmnte hay menos de 10 mil.
De Jerusalén a Belén, cuna de Jesús, los números son sorprendentes. Los cristianos se van por miles.
Los que aún viven en Israel, Gaza y la Franja Occidental suman sólo 150 mil – menos del 2% de la población.
Brian Bush preside la Fundación Cristiana por Tierra Santa.
“Si este éxodo continúa, ¿quién quedará en las casas de alabanza aquí? No hay voces que alaben a Dios, sólo son rocas y monumentos vacíos, será una tragedia que no haya una iglesia viviente”. Comenta Bush.
¿Y por qué se van?.
Rani Espionoli, un cristiano palestino que trabaja en Nazaret, donde creció Jesús, comenta que algunos de sus amigos cristianos han sido asaltados, y que sus carros y casas han robadas.
Alguna gente ha sido perseguida física y verbalmente. Esto se está poniendo más duro. No sólo en la Franja Occidental y Gaza, también se está moviendo a los cristianos en el norte, en Jerusalén y en el área de Galilea”, añade Espionoli.
Dos de los peores incidentes en esta tierra fueron cuando radicales islámicos asesinaron al administrador de una librería cristiana en 2007… y menos de un año después, el joven mesiánico Ami Ortiz milagrosamente sobrevivió un ataque con bomba por un extremista judío.
Otro ataque, menos problemático, pero si en repetidas veces, son los ataques contra la Iglesia Bautista Calvario en Jerusalén.
El pastor Steve Khoury dice que los rótulos de la iglesia fueron arrancados y los feligreses acosados. Pese a la presión constante, él está determinado a perseverar.
"Dios te pone en el lugar correcto, en el tiempo correcto, por la razón correcta. Debemos quedarnos mientras más cristianos se van, debemos permanecer. Alguien debe hacerlo” dice Steven.
“No es persecución”- Obispo Twal - Patriarca de Jerusalén.
El líder de la Iglesia Católica en Jerusalén, el Obispo Twal comenta que no es persecución, la razón por la cual los cristianos se van, ésto es más una consecuencia de la mala situación y de los conflictos que enfrentan a árabes y judíos , ya que ellos están en medio.
“No sufren persecución religiosa pero sí ocupación y un conflicto político de 60 años que no tiene fin a la vista. Los cristianos palestinos regresarán cuando haya paz” añade Twal.
Mientras, grupos como la Fundación Cristiana para Tierra Santa trabajan para mantener a los cristianos aquí. Algunos se van por falta de empleo.
Algunos obreros cristianos se quedan, como es el caso de Ashraf: "Veo cristianos de todo el mundo venir, pero yo nací aquí y decidí quedarme aquí y enseñar a mis hijos lo que significa para nosotros como cristianos", añade Ashraf.
Trudy Navuurs del Convento Hermanas de Nuestra Señora de Sión comenta que tener trabajo es un incentivo para quedarse, pues es gente orientada a la familia y realmente no quieren irse.
El Obispo Twal dice que los cristianos del mundo deben motivar a los cristianos palestinos a quedarse.
"Pueden encontrar trabajo en otras partes pero nunca encontrarán otra Tierra Santa, nunca encontrarán sus raíces religiosas. Sólo aquí tenemos nuestras raíces", dice el Obispo Twal.
Por su parte, Brian Bush agrega que si quitamos a los pacificadores, no sabríamos quien sería la luz de Dios y quién traería el amor de Dios a esta gente.
Este tipo de persecuciones administrativas, así como otras económicas está teniendo como resultado que el número de cristianos en Tierra Santa, la tierra de Jesús, controlada por el Estado de Israel, haya disminuido drácticamente desde 1948 hasta ahora, cuando la lógica de su crecimiento biológico es la contraria.
Cuestiones como estas, de las que las noticias citadas son sólo ejemplos paradigmáticos, hacen más necesario que nunca volver a revindicar un Estatus Internacional de Tierra Santa y que ésta deje de estar sometida a Estados, los cuales, además, no actúan neutralmente sino atacando los intereses de los cristianos, principalmente por sectarismo ideológico y prejuicios religiosos contra la Iglesia.
TIERRA SANTA SE QUEDA SIN CRISTIANOS.
By Gary Lane.
CBN. NEW.
Jerusalén, Israel.
Viernes, Agosto, 13, 2010.
En Irak y otros países están huyendo del Medio Oriente debido a la persecución, la violencia y las dificultades económicas. Pero tal vez el éxodo más alarmante está ocurriendo en Tierra Santa, la misma cuna del cristianismo.
Tierra Santa es lugar de conflicto y discordia. Un lugar con portones de seguridad y puestos de control…Una tierra donde tres religiones: cristianismo, islamismo y judaísmo se cruzan.
“Nuestra fe comenzó en este país y es aquí donde comenzó la esencia del cristianismo”, comenta Steven Khoury de la Iglesia Bautista Calvario.
Sin embargo es un lugar donde la minoría cristiana está desapareciendo.
Rani Espionoli, Cristiano palestino comenta: “Se siente como que alguien te está ahorcando y no tienes salida. Necesitas salir de aquí y encontrar algo más”.
Persecución a cristianos.
Esta es la Vía Dolorosa. Miles de peregrinos cristianos vienen cada año a recorrer el camino de Jesús y visitar otros sitios sagrados del cristianismo. ¿pero qué de los cristianos que viven aquí? Muchos se están yendo y eventualmente este podría ser como un Disneyland cristiano – un lugar para visitar, pero sin presencia cristiana.
Es una tendencia alarmante ya que 45 mil cristianos vivían en Jerusalén en 1940, actualmnte hay menos de 10 mil.
De Jerusalén a Belén, cuna de Jesús, los números son sorprendentes. Los cristianos se van por miles.
Los que aún viven en Israel, Gaza y la Franja Occidental suman sólo 150 mil – menos del 2% de la población.
Brian Bush preside la Fundación Cristiana por Tierra Santa.
“Si este éxodo continúa, ¿quién quedará en las casas de alabanza aquí? No hay voces que alaben a Dios, sólo son rocas y monumentos vacíos, será una tragedia que no haya una iglesia viviente”. Comenta Bush.
¿Y por qué se van?.
Rani Espionoli, un cristiano palestino que trabaja en Nazaret, donde creció Jesús, comenta que algunos de sus amigos cristianos han sido asaltados, y que sus carros y casas han robadas.
Alguna gente ha sido perseguida física y verbalmente. Esto se está poniendo más duro. No sólo en la Franja Occidental y Gaza, también se está moviendo a los cristianos en el norte, en Jerusalén y en el área de Galilea”, añade Espionoli.
Dos de los peores incidentes en esta tierra fueron cuando radicales islámicos asesinaron al administrador de una librería cristiana en 2007… y menos de un año después, el joven mesiánico Ami Ortiz milagrosamente sobrevivió un ataque con bomba por un extremista judío.
Otro ataque, menos problemático, pero si en repetidas veces, son los ataques contra la Iglesia Bautista Calvario en Jerusalén.
El pastor Steve Khoury dice que los rótulos de la iglesia fueron arrancados y los feligreses acosados. Pese a la presión constante, él está determinado a perseverar.
"Dios te pone en el lugar correcto, en el tiempo correcto, por la razón correcta. Debemos quedarnos mientras más cristianos se van, debemos permanecer. Alguien debe hacerlo” dice Steven.
“No es persecución”- Obispo Twal - Patriarca de Jerusalén.
El líder de la Iglesia Católica en Jerusalén, el Obispo Twal comenta que no es persecución, la razón por la cual los cristianos se van, ésto es más una consecuencia de la mala situación y de los conflictos que enfrentan a árabes y judíos , ya que ellos están en medio.
“No sufren persecución religiosa pero sí ocupación y un conflicto político de 60 años que no tiene fin a la vista. Los cristianos palestinos regresarán cuando haya paz” añade Twal.
Mientras, grupos como la Fundación Cristiana para Tierra Santa trabajan para mantener a los cristianos aquí. Algunos se van por falta de empleo.
Algunos obreros cristianos se quedan, como es el caso de Ashraf: "Veo cristianos de todo el mundo venir, pero yo nací aquí y decidí quedarme aquí y enseñar a mis hijos lo que significa para nosotros como cristianos", añade Ashraf.
Trudy Navuurs del Convento Hermanas de Nuestra Señora de Sión comenta que tener trabajo es un incentivo para quedarse, pues es gente orientada a la familia y realmente no quieren irse.
El Obispo Twal dice que los cristianos del mundo deben motivar a los cristianos palestinos a quedarse.
"Pueden encontrar trabajo en otras partes pero nunca encontrarán otra Tierra Santa, nunca encontrarán sus raíces religiosas. Sólo aquí tenemos nuestras raíces", dice el Obispo Twal.
Por su parte, Brian Bush agrega que si quitamos a los pacificadores, no sabríamos quien sería la luz de Dios y quién traería el amor de Dios a esta gente.
Este tipo de persecuciones administrativas, así como otras económicas está teniendo como resultado que el número de cristianos en Tierra Santa, la tierra de Jesús, controlada por el Estado de Israel, haya disminuido drácticamente desde 1948 hasta ahora, cuando la lógica de su crecimiento biológico es la contraria.
Cuestiones como estas, de las que las noticias citadas son sólo ejemplos paradigmáticos, hacen más necesario que nunca volver a revindicar un Estatus Internacional de Tierra Santa y que ésta deje de estar sometida a Estados, los cuales, además, no actúan neutralmente sino atacando los intereses de los cristianos, principalmente por sectarismo ideológico y prejuicios religiosos contra la Iglesia.
PERSECUCIONES RELIGOSAS. SEPTIMA PARTE. EL ISLAM.
PERESCUCIONES RELIGIOSAS. SEPTIMA PARTE. EL ISLAM.
En los países musulmanes también existe persecución religiosa de cristianos en especial de católicos. Mientras que el 99,9 % de los musulmanes que viven en occidente cristianos, tiene una vida en paz, en los países musulmanes, del Islam, los cristianos, en especial los católicos son perseguidos por su fe en Jesús Cristo.
Todos los cristianos fueron expulsados del país hace más de 1.300 años, cuando el Islam se convirtió en la religión dominante.
Está prohibida la impresión, la posesión y distribución de cualquier material religioso no musulmán. En Arabia Saudí incluso a los expatriados no se les permite reunirse para el culto que no sea suní.
Arabia Saudí.
Uno de los países que registra mayores abusos contra la libertad de religión es Arabia Saudí, guardián de los lugares santos islámicos de La Meca y Medina. Arabia Saudí prohíbe todas las demás religiones. Un musulmán declarado ´culpable´ de convertirse al cristianismo puede enfrentarse a una sentencia de muerte por apostasía.
Hablar mal del Islam en Pakistán acarrea la muerte. Ser cristiano en Sudán asegura una plaza "forzosa" en el ejército. Catorce estudiantes de la Universidad Nasser de Trípoli (Libia) tuvieron la mala idea de convertirse al cristianismo. Hoy se enfrentan a un juicio.
El caso de Arabia Saudí es uno de los más clamorosos del mundo. "No existe libertad de religión en Arabia Saudí", sentencia a las bravas el informe del Gobierno estadounidense refiriéndose a su país aliado. Están prohibidas las manifestaciones religiosas de cualquier religión que no sea la islámica; los misioneros tienen vetada la entrada en el país, y recientemente fueron detenidos unos pastores protestantes por repartir biblias y folletos religiosos.
Todos los cristianos fueron expulsados del país hace más de 1.300 años, cuando el Islam se convirtió en la religión dominante.
Está prohibida la impresión, la posesión y distribución de cualquier material religioso no musulmán. Incluso a los expatriados no se les permite reunirse para el culto que no sea suní.
El drama de los cristianos en Sudán.
Sudán, el país más extenso del continente africano, vive desde su independencia en 1956 una situación de conflicto interreligioso, que ha ido aumentando década tras década, hasta haber llegado en la década de los noventa a una situación insostenible, condenada repetidas veces por la comunidad internacional.
Desde su independencia, el país ha tenido la aspiración de convertir todo su territorio en tierras del Islam. El proceso de arabización e islamización han sido constantes y prueba de ello fue la introducción de la Ley Islámica en 1983 por el Presidente Nimeiri. El hecho originó una guerra civil que perdura hasta hoy y que ha ido in crescendo provocando muerte y destrucción, sobretodo a partir del golpe de estado llevado a cabo por el ejercito sudanés en junio de 1989 y respaldado por el líder de los "Hermanos Musulmanes", Dr. Hasan Al-Turabi, "eminencia gris" del régimen.
A pesar de que la Constitución señala que Sudán es un país multirreligioso, en la práctica el gobierno trata al Islam como a la religión del Estado.
Ha iniciado un proceso de radical arabización e islamización de todo el territorio nacional, siendo esto uno de los mayores y más importantes objetivos de la revolución. Así pues, las minorías cristianas y otras minorías han sido duramente perjudicadas, lo que ha originado la reacción de los obispos católicos, quienes en la Carta Pastoral La Verdad os hará libres (26) condena al gobierno por su campaña discriminatoria de islamización y ejecución de la Ley Islámica, que está llevando al país a la desarmonía y a obstaculizar una verdadera, justa y duradera paz en Sudán.
La yihad.
Otro obstáculo para la paz ha sido la proclamación de la guerra santa (yihad) contra el sur del país en 1992. A esto, ha colaborado la creación de la Fuerza de la Defensa Popular (PDF), a finales de 1989, con la concreta finalidad de convertir todo el territorio sudanés en un estado islámico de inspiración fundamentalista, cuyo artífice fue Hasan Al-Turabi, y quien pretende imponer el fundamentalismo islámico puro y duro en Sudán para luego extenderlo a otros países de África y del mundo.
Lógicamente, este nuevo Gobierno sudanés ha ocasionado una clara y abierta persecución de los cristianos, convirtiendo la guerra civil del Sudán en una auténtica guerra de religiones. Esta situación ha llevado a los obispos a publicar una serie de cartas pastorales en apoyo de las comunidades cristianas y acusando abiertamente al gobierno por su política discriminatoria contra las minorías cristianas en el país. Digna de mención es la carta pastoral La verdad os hará libres y Unidos y Fieles en donde se exhorta a los cristianos a permanecer fieles a su fe a pesar de la situación de persecución, con la escalada de la guerra santa en el Sur, la destrucción de campos de refugiados, restricciones de ayuda humanitaria, arrestos arbitrarios, detenciones, torturas, expulsión de sacerdotes y religiosos de sus puestos de trabajo, cierre de iglesias y centros de actividades eclesiásticas, proceso de arabización e islamización, etc. Situación ésta, que no favorece el proceso de paz, cada vez más alejado, a causa de la violencia y de las restricciones de los más fundamentales derechos humanos.
Testimonios cristianos.
"El fundamentalismo islámico es de por sí violento. Estos violentos están dispuestos a todo, también a ataques terroristas. Por eso, el fundamentalismo islámico alimenta el terrorismo e incluso la determinación a luchar (...). El elemento religioso es utilizado por los árabes musulmanes como excusa para combatir a los africanos: aquellos dicen que el Islam está amenazado por los infieles, a quienes llaman cristianos", sostuvo el Obispo de Yei, Mons. Erkolano Lodu Tombe.
La Guerra Santa continúa y casi diez años después solamente cabe decir que las consecuencias son nefastas: bombardeos aéreos contra poblaciones civiles, creando destrucción, trauma y muerte; acciones perversas de las milicias musulmanas que provocan asaltos, secuestros, esclavitud y violaciones; destrucciones, robos de casas y de propiedades; desplazamientos forzados de masas de gentes con millones de refugiados, etc.
El papel de la Iglesia .
La Iglesia católica siempre ha trabajado en un espíritu de coexistencia pacífica y de apertura religiosa. Desgraciadamente, la Iglesia siempre ha sido considerada como una iglesia extranjera, influenciada por los poderes colonialistas. Aún más, los cristianos se han encontrado entre dos fuegos: los árabes en el norte y la guerrilla en el sur.
El norte la considera como amiga y sostenedora de las guerrillas; por lo tanto, es enemiga del Sudán. Lo cierto es que la Iglesia se ha mantenido siempre al margen de cualquier ideología política y lo único que ha hecho es defender la justicia y la paz en el país. Con esta finalidad, se ha pronunciado repetidas veces en defensa de los derechos humanos, particularmente la libertad religiosa en Sudán.
La Iglesia católica subraya incesantemente que no es una Iglesia extranjera, sino sudanesa, y que su trabajo se orienta principalmente a:
•Defender los derechos de sus fieles como la libertad a practicar su fe;
•su derecho a no ser sometida al proceso de arabización e islamización llevado a cabo hasta hoy por el gobierno;
•defender a los cristianos sometidos a toda clase de persecución;
•promover la justicia, defender la dignidad humana y los derechos humanos denunciando continuamente las consecuencias devastadoras de la guerra civil en el sur.
La Iglesia cree en el diálogo, porque es esencial para alcanzar la paz y la reconciliación, subrayando que todas las partes tienen que colaborar, sobre todo el gobierno quien debe preparar el terreno para dicho diálogo de paz, un diálogo que el Gobierno ha prometido pero que no ha cumplido.
Derechos humanos y ley islámica.
El tema de los derechos humanos está en el ojo de la tormenta ya que se quiere imponer a toda la nación un modelo de estado islámico, basado en la aplicación de la ley islámica.
En las últimas décadas, la comunidad musulmana se ha esforzado por buscar una alternativa a la Carta Universal de los Derechos Humanos de 1948 por medio de otra Carta que fuera menos laica y más en línea con los principios de la religión islámica. Así surgieron la Declaración de los Derechos Humanos en el Islam (1981), la Declaración de los Derechos Humanos de El Cairo (1990), y la Carta Árabe de los Derechos Humanos (1994). Con ellas, los musulmanes intentan dar a los derechos humanos un fundamento confesional ya que todo derecho proviene de Dios.
Por otra parte, la aplicación de la ley islámica, como en el caso de Sudán, provoca no pocas críticas por parte de la comunidad internacional occidental. La visión cristiana/occidental ve en la aplicación de la ley islámica una serie de críticas contra violaciones de los derechos humanos más fundamentales:
•la pena capital por apostasía (ridda);
•las penas corporales (hudûd);
•y finalmente tres desigualdades: la superioridad del hombre sobre el esclavo, del musulmán sobre el no-musulmán, y del hombre sobre la mujer.
Todos estos elementos van en contra de los derechos humanos más fundamentales por lo que la aplicación de la Ley Islámica viola los derechos humanos y origina discriminación, en donde los cristianos sufren las consecuencias de un régimen totalitarista.
Obstáculos para el diálogo.
El fundamentalismo islámico sigue siendo un obstáculo para el verdadero diálogo.
De hecho, el Papa Juan Pablo II, en su exhortación apostólica Ecclesia in Africa, insta claramente: "Cristianos y musulmanes están llamados a comprometerse en la promoción de un diálogo inmune de los riesgos derivados de un irenismo de mala ley o de un fundamentalismo militante, y levantando la voz contra políticas y prácticas desleales, así como contra toda falta de reciprocidad en relación con la libertad religiosa".
En Sudán, esta reciprocidad en relación con la libertad religiosa, brilla por su ausencia por parte del Gobierno fundamentalista de Jartum; por eso la Iglesia sigue luchando por la justicia y la paz.
Este artículo se publicó gracias a la cortesía de Editorial Arbil.
Fuentes. Aciprensa.com
En los países musulmanes también existe persecución religiosa de cristianos en especial de católicos. Mientras que el 99,9 % de los musulmanes que viven en occidente cristianos, tiene una vida en paz, en los países musulmanes, del Islam, los cristianos, en especial los católicos son perseguidos por su fe en Jesús Cristo.
Todos los cristianos fueron expulsados del país hace más de 1.300 años, cuando el Islam se convirtió en la religión dominante.
Está prohibida la impresión, la posesión y distribución de cualquier material religioso no musulmán. En Arabia Saudí incluso a los expatriados no se les permite reunirse para el culto que no sea suní.
Arabia Saudí.
Uno de los países que registra mayores abusos contra la libertad de religión es Arabia Saudí, guardián de los lugares santos islámicos de La Meca y Medina. Arabia Saudí prohíbe todas las demás religiones. Un musulmán declarado ´culpable´ de convertirse al cristianismo puede enfrentarse a una sentencia de muerte por apostasía.
Hablar mal del Islam en Pakistán acarrea la muerte. Ser cristiano en Sudán asegura una plaza "forzosa" en el ejército. Catorce estudiantes de la Universidad Nasser de Trípoli (Libia) tuvieron la mala idea de convertirse al cristianismo. Hoy se enfrentan a un juicio.
El caso de Arabia Saudí es uno de los más clamorosos del mundo. "No existe libertad de religión en Arabia Saudí", sentencia a las bravas el informe del Gobierno estadounidense refiriéndose a su país aliado. Están prohibidas las manifestaciones religiosas de cualquier religión que no sea la islámica; los misioneros tienen vetada la entrada en el país, y recientemente fueron detenidos unos pastores protestantes por repartir biblias y folletos religiosos.
Todos los cristianos fueron expulsados del país hace más de 1.300 años, cuando el Islam se convirtió en la religión dominante.
Está prohibida la impresión, la posesión y distribución de cualquier material religioso no musulmán. Incluso a los expatriados no se les permite reunirse para el culto que no sea suní.
El drama de los cristianos en Sudán.
Sudán, el país más extenso del continente africano, vive desde su independencia en 1956 una situación de conflicto interreligioso, que ha ido aumentando década tras década, hasta haber llegado en la década de los noventa a una situación insostenible, condenada repetidas veces por la comunidad internacional.
Desde su independencia, el país ha tenido la aspiración de convertir todo su territorio en tierras del Islam. El proceso de arabización e islamización han sido constantes y prueba de ello fue la introducción de la Ley Islámica en 1983 por el Presidente Nimeiri. El hecho originó una guerra civil que perdura hasta hoy y que ha ido in crescendo provocando muerte y destrucción, sobretodo a partir del golpe de estado llevado a cabo por el ejercito sudanés en junio de 1989 y respaldado por el líder de los "Hermanos Musulmanes", Dr. Hasan Al-Turabi, "eminencia gris" del régimen.
A pesar de que la Constitución señala que Sudán es un país multirreligioso, en la práctica el gobierno trata al Islam como a la religión del Estado.
Ha iniciado un proceso de radical arabización e islamización de todo el territorio nacional, siendo esto uno de los mayores y más importantes objetivos de la revolución. Así pues, las minorías cristianas y otras minorías han sido duramente perjudicadas, lo que ha originado la reacción de los obispos católicos, quienes en la Carta Pastoral La Verdad os hará libres (26) condena al gobierno por su campaña discriminatoria de islamización y ejecución de la Ley Islámica, que está llevando al país a la desarmonía y a obstaculizar una verdadera, justa y duradera paz en Sudán.
La yihad.
Otro obstáculo para la paz ha sido la proclamación de la guerra santa (yihad) contra el sur del país en 1992. A esto, ha colaborado la creación de la Fuerza de la Defensa Popular (PDF), a finales de 1989, con la concreta finalidad de convertir todo el territorio sudanés en un estado islámico de inspiración fundamentalista, cuyo artífice fue Hasan Al-Turabi, y quien pretende imponer el fundamentalismo islámico puro y duro en Sudán para luego extenderlo a otros países de África y del mundo.
Lógicamente, este nuevo Gobierno sudanés ha ocasionado una clara y abierta persecución de los cristianos, convirtiendo la guerra civil del Sudán en una auténtica guerra de religiones. Esta situación ha llevado a los obispos a publicar una serie de cartas pastorales en apoyo de las comunidades cristianas y acusando abiertamente al gobierno por su política discriminatoria contra las minorías cristianas en el país. Digna de mención es la carta pastoral La verdad os hará libres y Unidos y Fieles en donde se exhorta a los cristianos a permanecer fieles a su fe a pesar de la situación de persecución, con la escalada de la guerra santa en el Sur, la destrucción de campos de refugiados, restricciones de ayuda humanitaria, arrestos arbitrarios, detenciones, torturas, expulsión de sacerdotes y religiosos de sus puestos de trabajo, cierre de iglesias y centros de actividades eclesiásticas, proceso de arabización e islamización, etc. Situación ésta, que no favorece el proceso de paz, cada vez más alejado, a causa de la violencia y de las restricciones de los más fundamentales derechos humanos.
Testimonios cristianos.
"El fundamentalismo islámico es de por sí violento. Estos violentos están dispuestos a todo, también a ataques terroristas. Por eso, el fundamentalismo islámico alimenta el terrorismo e incluso la determinación a luchar (...). El elemento religioso es utilizado por los árabes musulmanes como excusa para combatir a los africanos: aquellos dicen que el Islam está amenazado por los infieles, a quienes llaman cristianos", sostuvo el Obispo de Yei, Mons. Erkolano Lodu Tombe.
La Guerra Santa continúa y casi diez años después solamente cabe decir que las consecuencias son nefastas: bombardeos aéreos contra poblaciones civiles, creando destrucción, trauma y muerte; acciones perversas de las milicias musulmanas que provocan asaltos, secuestros, esclavitud y violaciones; destrucciones, robos de casas y de propiedades; desplazamientos forzados de masas de gentes con millones de refugiados, etc.
El papel de la Iglesia .
La Iglesia católica siempre ha trabajado en un espíritu de coexistencia pacífica y de apertura religiosa. Desgraciadamente, la Iglesia siempre ha sido considerada como una iglesia extranjera, influenciada por los poderes colonialistas. Aún más, los cristianos se han encontrado entre dos fuegos: los árabes en el norte y la guerrilla en el sur.
El norte la considera como amiga y sostenedora de las guerrillas; por lo tanto, es enemiga del Sudán. Lo cierto es que la Iglesia se ha mantenido siempre al margen de cualquier ideología política y lo único que ha hecho es defender la justicia y la paz en el país. Con esta finalidad, se ha pronunciado repetidas veces en defensa de los derechos humanos, particularmente la libertad religiosa en Sudán.
La Iglesia católica subraya incesantemente que no es una Iglesia extranjera, sino sudanesa, y que su trabajo se orienta principalmente a:
•Defender los derechos de sus fieles como la libertad a practicar su fe;
•su derecho a no ser sometida al proceso de arabización e islamización llevado a cabo hasta hoy por el gobierno;
•defender a los cristianos sometidos a toda clase de persecución;
•promover la justicia, defender la dignidad humana y los derechos humanos denunciando continuamente las consecuencias devastadoras de la guerra civil en el sur.
La Iglesia cree en el diálogo, porque es esencial para alcanzar la paz y la reconciliación, subrayando que todas las partes tienen que colaborar, sobre todo el gobierno quien debe preparar el terreno para dicho diálogo de paz, un diálogo que el Gobierno ha prometido pero que no ha cumplido.
Derechos humanos y ley islámica.
El tema de los derechos humanos está en el ojo de la tormenta ya que se quiere imponer a toda la nación un modelo de estado islámico, basado en la aplicación de la ley islámica.
En las últimas décadas, la comunidad musulmana se ha esforzado por buscar una alternativa a la Carta Universal de los Derechos Humanos de 1948 por medio de otra Carta que fuera menos laica y más en línea con los principios de la religión islámica. Así surgieron la Declaración de los Derechos Humanos en el Islam (1981), la Declaración de los Derechos Humanos de El Cairo (1990), y la Carta Árabe de los Derechos Humanos (1994). Con ellas, los musulmanes intentan dar a los derechos humanos un fundamento confesional ya que todo derecho proviene de Dios.
Por otra parte, la aplicación de la ley islámica, como en el caso de Sudán, provoca no pocas críticas por parte de la comunidad internacional occidental. La visión cristiana/occidental ve en la aplicación de la ley islámica una serie de críticas contra violaciones de los derechos humanos más fundamentales:
•la pena capital por apostasía (ridda);
•las penas corporales (hudûd);
•y finalmente tres desigualdades: la superioridad del hombre sobre el esclavo, del musulmán sobre el no-musulmán, y del hombre sobre la mujer.
Todos estos elementos van en contra de los derechos humanos más fundamentales por lo que la aplicación de la Ley Islámica viola los derechos humanos y origina discriminación, en donde los cristianos sufren las consecuencias de un régimen totalitarista.
Obstáculos para el diálogo.
El fundamentalismo islámico sigue siendo un obstáculo para el verdadero diálogo.
De hecho, el Papa Juan Pablo II, en su exhortación apostólica Ecclesia in Africa, insta claramente: "Cristianos y musulmanes están llamados a comprometerse en la promoción de un diálogo inmune de los riesgos derivados de un irenismo de mala ley o de un fundamentalismo militante, y levantando la voz contra políticas y prácticas desleales, así como contra toda falta de reciprocidad en relación con la libertad religiosa".
En Sudán, esta reciprocidad en relación con la libertad religiosa, brilla por su ausencia por parte del Gobierno fundamentalista de Jartum; por eso la Iglesia sigue luchando por la justicia y la paz.
Este artículo se publicó gracias a la cortesía de Editorial Arbil.
Fuentes. Aciprensa.com
PERSECUCIONES RELIGOSAS. SEXTA PARTE. EUROPA Y AMERICA.
PESECUCIONES RELIGIOSAS. SEXTA PARTE. EUROPA Y AMÉRICA.
Tambien existe en la actualidad persecuciones religosas contra el cristianismo católico, en Europa y América, aun cuando se en menor grado y mas sutil que en otras partes del mundo.
Símbolos prohibidos.
En Europa occidental, AIN comentaba que Francia ha experimentado una nueva ola de secularismo, con la puesta en práctica de una nueva ley que prohíbe el uso de símbolos religiosos en las escuelas. Algunas autoridades locales en Alemania han puesto en práctica medidas similares. El informe indicaba que esta política está pensada para combatir la aparición del extremismo islámico. Pero, añadía, «estas disposiciones no parece que sean verdaderamente eficaces».
En Bélgica, el resurgimiento del antisemitismo parece deberse principalmente a la hostilidad antiisraelí por parte de los grupos de inmigrantes islámicos, más que por pequeños grupos o individuos neo-nazis.
En Grecia, donde la Iglesia ortodoxa goza del predominio, la Iglesia Católica, junto con otras denominaciones, es tratada como una institución privada. Durante las últimas elecciones, el arzobispo católico de Atenas, Nikolaos Foskolos, apeló a los candidatos, pidiéndoles el reconocimiento jurídico de la Iglesia y que se levantaran las restricciones aplicadas a los católicos. Entre estas restricciones están la necesidad de obtener el permiso del ordinario ortodoxo local para construir una iglesia.
En Turquía, el respeto por las minorías religiosas «sigue siendo totalmente insatisfactorio», indica el informe. Se niega de manera efectiva a los cristianos el acceso a los puestos institucionales civiles y militares, y es prácticamente imposible construir iglesias. Además, las confesiones no islámicas no tienen reconocimiento civil y no se les permite poseer nada. Un signo esperanzador tuvo lugar el 21 de junio del 2004, en que el primer ministro turco, Recep Tayyp Erdogan, recibió a los obispos católicos del país, que presentaron dos peticiones: reconocimiento jurídico para la iglesia, y la creación de un comité mixto para preparar y poner en práctica este estatus jurídico futuro.
El continente americano.
El informe indicaba que en general la Iglesia católica en América está libre de obstáculos legislativos. Cuba y Venezuela, sin embargo, son casos excepcionales y son citados por algunas violaciones de los derechos humanos básicos. Algunos países son citados por problemas debido a la hostilidad por parte de grupos locales a las actividades de organizaciones evangélicas. En Bolivia, por ejemplo, una multitud de nativos quechua destruyeron una iglesia evangélica en una remota aldea de los Andes.
El año pasado también se registraron ataques contra miembros del clero. En Brasil, tres misioneros fueron secuestrados. En Chile, un sacerdote italiano, Faustino Gazzieri, fue asesinado el 24 de julio en la catedral de Santiago. El asesino, Rodrigo Enrique Orias Gallardo, resultó ser un miembro de una secta satánica.
La situación de violencia y violación de los derechos humanos y religiosos en Colombia es extremadamente grave, indica el informe. Durante el 2004, más de 3.000 civiles han sido asesinados por razones políticas, mientras que al menos 600 han desaparecido y 2.200 han sido secuestrados. Entre las personalidades de la Iglesia secuestradas el año pasado se encuentra el obispo de Yopal, Misael Vacca Ramírez. La Iglesia católica ha establecido un programa pastoral de cuidado de los refugiados, y ha alcanzado acuerdos con las diócesis en los países fronterizos, especialmente las de Ecuador, adonde los campesinos han huido buscando auxilio. AIN comentaba que la Iglesia es la única institución presente en muchas zonas rurales y también tiene a su cargo las organizaciones no gubernamentales más importantes en el campo de los derechos humanos.
En Cuba la situación de la Iglesia católica es grave. El informe cita una entrevista del cardenal Jaime Ortega del año pasado, que lamentaba que el gobierno haya ignorado sistemáticamente las súplicas de la Iglesia. El cardenal explicaba que no hay una persecución material real de los católicos, sino una forma más sutil, que intenta relegar todas las actividades y manifestaciones religiosas a los márgenes de la sociedad y la política. La Iglesia, de hecho, no tiene acceso a la prensa. No se permite la enseñanza de la religión católica en las escuelas estatales. Y es imposible abrir colegios privados católicos.
En Guatemala, Mons. Álvaro Ramazzini, obispo de San Marcos, recibió amenazas de muerte debido a sus actividades de apoyo a los derechos del pueblo indígena que trabaja en las minas abiertas en la diócesis, informaba AIN. Posteriormente, el 31 de julio, un sacerdote diocesano, el padre Eusebio Manuel Sazo Urbina, fue tiroteado y asesinado en la capital. Algunas informaciones de medios relacionan su asesinato con la labor que realizaba de apoyo al desarrollo de esta comunidad, que ha sido vista con hostilidad por bandas criminales.
Fuente: Catholic.net
Tambien existe en la actualidad persecuciones religosas contra el cristianismo católico, en Europa y América, aun cuando se en menor grado y mas sutil que en otras partes del mundo.
Símbolos prohibidos.
En Europa occidental, AIN comentaba que Francia ha experimentado una nueva ola de secularismo, con la puesta en práctica de una nueva ley que prohíbe el uso de símbolos religiosos en las escuelas. Algunas autoridades locales en Alemania han puesto en práctica medidas similares. El informe indicaba que esta política está pensada para combatir la aparición del extremismo islámico. Pero, añadía, «estas disposiciones no parece que sean verdaderamente eficaces».
En Bélgica, el resurgimiento del antisemitismo parece deberse principalmente a la hostilidad antiisraelí por parte de los grupos de inmigrantes islámicos, más que por pequeños grupos o individuos neo-nazis.
En Grecia, donde la Iglesia ortodoxa goza del predominio, la Iglesia Católica, junto con otras denominaciones, es tratada como una institución privada. Durante las últimas elecciones, el arzobispo católico de Atenas, Nikolaos Foskolos, apeló a los candidatos, pidiéndoles el reconocimiento jurídico de la Iglesia y que se levantaran las restricciones aplicadas a los católicos. Entre estas restricciones están la necesidad de obtener el permiso del ordinario ortodoxo local para construir una iglesia.
En Turquía, el respeto por las minorías religiosas «sigue siendo totalmente insatisfactorio», indica el informe. Se niega de manera efectiva a los cristianos el acceso a los puestos institucionales civiles y militares, y es prácticamente imposible construir iglesias. Además, las confesiones no islámicas no tienen reconocimiento civil y no se les permite poseer nada. Un signo esperanzador tuvo lugar el 21 de junio del 2004, en que el primer ministro turco, Recep Tayyp Erdogan, recibió a los obispos católicos del país, que presentaron dos peticiones: reconocimiento jurídico para la iglesia, y la creación de un comité mixto para preparar y poner en práctica este estatus jurídico futuro.
El continente americano.
El informe indicaba que en general la Iglesia católica en América está libre de obstáculos legislativos. Cuba y Venezuela, sin embargo, son casos excepcionales y son citados por algunas violaciones de los derechos humanos básicos. Algunos países son citados por problemas debido a la hostilidad por parte de grupos locales a las actividades de organizaciones evangélicas. En Bolivia, por ejemplo, una multitud de nativos quechua destruyeron una iglesia evangélica en una remota aldea de los Andes.
El año pasado también se registraron ataques contra miembros del clero. En Brasil, tres misioneros fueron secuestrados. En Chile, un sacerdote italiano, Faustino Gazzieri, fue asesinado el 24 de julio en la catedral de Santiago. El asesino, Rodrigo Enrique Orias Gallardo, resultó ser un miembro de una secta satánica.
La situación de violencia y violación de los derechos humanos y religiosos en Colombia es extremadamente grave, indica el informe. Durante el 2004, más de 3.000 civiles han sido asesinados por razones políticas, mientras que al menos 600 han desaparecido y 2.200 han sido secuestrados. Entre las personalidades de la Iglesia secuestradas el año pasado se encuentra el obispo de Yopal, Misael Vacca Ramírez. La Iglesia católica ha establecido un programa pastoral de cuidado de los refugiados, y ha alcanzado acuerdos con las diócesis en los países fronterizos, especialmente las de Ecuador, adonde los campesinos han huido buscando auxilio. AIN comentaba que la Iglesia es la única institución presente en muchas zonas rurales y también tiene a su cargo las organizaciones no gubernamentales más importantes en el campo de los derechos humanos.
En Cuba la situación de la Iglesia católica es grave. El informe cita una entrevista del cardenal Jaime Ortega del año pasado, que lamentaba que el gobierno haya ignorado sistemáticamente las súplicas de la Iglesia. El cardenal explicaba que no hay una persecución material real de los católicos, sino una forma más sutil, que intenta relegar todas las actividades y manifestaciones religiosas a los márgenes de la sociedad y la política. La Iglesia, de hecho, no tiene acceso a la prensa. No se permite la enseñanza de la religión católica en las escuelas estatales. Y es imposible abrir colegios privados católicos.
En Guatemala, Mons. Álvaro Ramazzini, obispo de San Marcos, recibió amenazas de muerte debido a sus actividades de apoyo a los derechos del pueblo indígena que trabaja en las minas abiertas en la diócesis, informaba AIN. Posteriormente, el 31 de julio, un sacerdote diocesano, el padre Eusebio Manuel Sazo Urbina, fue tiroteado y asesinado en la capital. Algunas informaciones de medios relacionan su asesinato con la labor que realizaba de apoyo al desarrollo de esta comunidad, que ha sido vista con hostilidad por bandas criminales.
Fuente: Catholic.net
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